Síntesis de la Propuesta de la Cátedra

1. Presentación: Somos una cátedra independiente, ganadora de un concurso académico en el año 2008, que en el año 2009 comenzamos a trabajar con los nuevos principios del urbanismo, utilizando técnicas didácticas con la activa participación de los alumnos.
Entendemos que los problemas urbanos son cada vez más complejos, que el arquitecto solo no puede dar todas las respuestas, y que tampoco estamos solos en el mundo, por eso nuestra cátedra se caracteriza por la oferta de diversidad. Todos los docentes tienen en común el haber cursado la especialización en Planificación Urbana y Regional, pero además de arquitectos, hay profesionales de otras disciplinas (sociología, geografía, ciencias políticas), distintas nacionalidades (mexicana, alemana, boliviana, brasileña), distintas ideas políticas y variadas experiencias en la gestión pública y privada.

2. Propuesta para el año 2011: Para el año 2011, la facultad propone trabajar con el paraguas de la Cultura Medioambiental. Nuestra propuesta toma los temas de actualidad para debatirlos en mesas redondas con invitados especiales y trabajarlos en equipos con ejercicios hechos en clase que sirven para aplicar diversas técnicas en los dos trabajos prácticos principales (ver plan de trabajo 2011).
En este año tenemos previsto trabajar sobre el Modelo Territorial que se está debatiendo a partir del año 2008, cuando se aprobó el Plan Urbano Ambiental de la Ciudad de Buenos Aires. Al mismo tiempo, se están planteando intervenciones con un alto impacto urbano sobre el eje de la Avenida Juan B. Justo, que tomaremos como tema en los trabajos prácticos.

3. El protagonismo del alumno: Pensamos que si los estudiantes no pueden aprender a juzgar la calidad de su trabajo es que no han aprendido. En este nivel de la carrera, es importante estar preparados para la actividad profesional, por eso utilizamos técnicas de autoevaluación y encuestas para poder mejorar también la calidad de nuestra enseñanza.
Apuntamos a la formación del alumno, no sólo como arquitecto, sino también como ciudadano que interactúe con otros actores sociales de la comunidad, participando en juegos de roles y ejercicios de reflexión.

4. Experiencia de años anteriores: En el blog de la cátedra, te mostramos como trabajamos en los años 2009 y 2010 y próximamente iremos incorporando los trabajos de los alumnos y las evaluaciones que hicieron de sus propios procesos de aprendizaje y de los docentes. Vamos incorporando los aportes y las críticas para mejorar nuestra oferta año a año, porque la mayoría de los objetos que serán de uso corriente en la próxima década, aún no existen y debemos prepararnos para afrontar la incertidumbre.
Galileo decía que "No se puede enseñar nada a un hombre, sólo se le puede ayudar a encontrar dentro de sí".

Propuesta General

Propuesta General
Dentro de la carrera de arquitectura, la enseñanza de la planificación urbana, aporta el conocimiento de la ciudad, como un objeto susceptible de ser planificado, para ello es necesario el manejo de las bases conceptuales del urbanismo.

Las profundas transformaciones producidas en la ciudad y la complejidad inherente a las mismas, requiere de ajustes permanentes en la práctica urbanística, necesaria para garantizar su legitimidad.

La tradicional fórmula de conocer para prever, que respalda el origen de la planificación moderna y que se presenta bajo la clásica secuencia: información – diagnóstico – propuesta, sobre la que habitualmente se han sustentado los métodos asumidos y transmitidos, han sido puestos en crisis en los últimos años, al cambiar el punto de vista sobre la explicación de los procesos de desarrollo y la posibilidad de predecirlos. La clásica teoría de sistemas de los años sesenta y setenta, que tuvo una profunda influencia sobre la base del planeamiento actual de la ciudad, está siendo reemplazada por teorías que están más vinculadas a las ciencias de la complejidad, focalizando la atención en los ámbitos donde radican los procesos de decisión.

Los procesos para llegar a la implementación de los proyectos, no pueden ya observarse como secuencias lineales predecibles, especialmente en contextos cambiantes como el nuestro, donde interfieren tanto los productos inmobiliarios importados, denominados “artefactos globales”, que tren sus propias pautas de comportamiento y localización, como las situaciones informales (casas tomadas, venta ambulante, etc.) que nos llevan a considerar a la ciudad como algo más próximo a un sistema complejo autorregulador, en el cual se van definiendo nuevas relaciones entre la ciencia, la cultura y la naturaleza.

Ante la crisis del urbanismo por su supuesta incapacidad para resolver los problemas urbanos, se ha avanzado en exaltar una aparente capacidad organizadora del mercado, pero el resultado del conjunto de productos inmobiliarios, carece de una idea integradora de ciudad, necesaria para que la ciudad no sea una suma de fragmentos urbanos.

El urbanista debe actuar como un mediador social entre lo factible y lo válido. Un Plan y la normativa que lo reglamenta, toma el carácter de un acuerdo social, en el cual se trata de conciliar la decisión privada sobre cada unidad de propiedad, con los intereses sociales en el espacio comunitario. Esta diferenciación de roles nos sirve para ejemplificar las diferencias entre desarrollar un proyecto de arquitectura y una actuación urbanística, superando la idea de que se trata solo de una diferencia de escalas. Nos vamos acercando así, a la idea de considerar la planificación como un proceso más que como un producto definido. Por lo tanto carece de una solución única, debiendo ser evaluadas las alternativas, que diversos actores sociales puedan producir en distintos períodos de tiempo.

El nivel de complejidad que ha alcanzado la ciudad no puede ser abordado por una sola disciplina; además por su dinamismo, tampoco puede estudiarse como un modelo estático; asimismo, se estructura sobre un sistema de relaciones abierto, con permanentes perturbaciones del exterior. Todo esto impide que la ciudad llegue en algún momento a un estado de equilibrio ideal, por lo tanto es necesario comprenderla como un sistema complejo en permanente cambio y abordar su problemática con un proceso de planificación dinámico.

Objetivos

  • Transmitir conceptos y desarrollar habilidades para el manejo de las bases conceptuales del urbanismo, en correspondencia con el marco de la realidad de la ciudad y su metrópolis.
  • Capacitar a los alumnos en el análisis e interpretación de los procesos de producción del hábitat urbano, que les permita formular pautas programáticas para su transformación o preservación.
  • Transmitir conceptos, metodologías e instrumentos, clásicos e innovadores, sobre las ideas y teorías con las que fue evolucionando el urbanismo contemporáneo.
  • Ejercitar el trabajo en equipo para la formulación de propuestas de planificación e intervención, en la ciudad y el territorio, considerando la programación del proceso de gestión.
  • Promover el ejercicio responsable de las competencias profesionales respecto a la problemática urbana.